Este finde estaba programado un viajecillo conn los colegas por andalucía, pero escusas de diverda índole, que si oposiciones, que si dolores de espalda, jijji...hacen que solo nos quedemos Cristian y yo. También había hablado con el Gal y con Juan para ir al Mascarat a hacer una viuchi larga, pero es lo que tiene ser un desastre que quedas en diferentes lugares, con diferentes personas en los mismo días, se os echó en falta pareja, y enhorabuena por la via. Tras mucho divagar optamos por la visita anual a Montesa, así que para alla vamos. De camino parecemos los hobits acercándose a Mordor, cielo cubierto de un color negro espantoso, la niebla entre las montañas y el termometro de la furgoneta acercándose cada vez a temperaturas más bajas. Llegamos a Montesa y para templar el frio y despegar los ojos acudimos al refugio-restaurante el Ramayar, donde nos sirven el clásico buen café con leche. Da miedo salir fuera pero hemos venido a escalar y eso es lo que vamos a hacer. Nos acercamos a las vías y la lluvia reciente ha empapado algunas de las vías, un grupo de niños scouts pacen por la explanada, así que para escalar tranquilos nos vamos a la zona de la pedra cristalina, donde optamos para calentar por varios 6a, y 6a+'es. Corren las malas lenguas que el grado en montesa es tirando a regalado, pero en fin, en una salida de un 6a+ pillamos una regleta ínfima, un monodedo de primera falange y de ahí un dinámico a un plano, así que reflexionamos sobre lo que ya habíamos hablado en alguna ocasión, que es posible que haya vías fáciles en su grado, pero que en general es una escuela con el grado peculiar, pero no especialmente fácil.
Cristian andaba con ganas de ponerse un proyeto de 7a, y yo tenía el ojo echado a un 7a+, así que antes que nada vamos a ojearlo, al final resulta ser 6c+, pero lo mismo nos da, también nos vale como proyecto del día. Así que tras calentar vamos p'allà!!!
Cristian le da el primer pegue, arranque duro y largo, va viendo los pasos y llega a la cadena. Le parece una vía muy guapa, así que tras un pegue, en el que me pego un campanazo y me doy en la rodilla, decidimos quedarnos, nos gustan estas vías de placa, donde si que hay donde agarrarse. Tras dos pegues más ambos nos quedamos a nada de encadenar, hoy no ha sido posible, pero la via está a punto de caer... así que habrá que volver a la segunda visita anual a montesa para encadenar.
Acabamos la sesión como ha comenzado, con bastante fresco a las 18'00 y tomando un café para no dormirnos al volante. Y lo mejor... que los días se largan y se puede escalar más, o madrugar menos...